Hay algo en los escritos de Deigar Miranda y Andre Wong que me ha dejado sumamente impresionado. Noto cierta calidad renuente a dejarse soslayar... sencillamente los leo y algo en mí vibra como un violín arrebatadoramente cruel... aunque en sus publicaciones poco o nada pueda encontrarse que se califique como tal (más bien dulce, diría yo). Sinceramente, espero que continúen, que la vida se trata de eso: sólo de continuar. Ojalá pudiera yo acercármelos en gran medida...
Saludos
miércoles, 1 de julio de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario